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Claves para la pesca del Black Bass en ríos

El black bass, una de las más importantes especies de pesca deportiva, está asociado históricamente a los lagos y embalses. Estos espacios, con cambios de profundidad para poder establecerse según época y clima, y con kilómetros de orillas en las que poder cazar y criar en aguas calmadas, son un hábitat ideal, y su lugar de pesca habitual para la mayoría de los pescadores.


Sin embargo, podemos encontrar buenas poblaciones de black bass en algunos ríos, y su pesca aquí incorpora unos condicionantes especiales y también alicientes para el pescador habitual de embalse. Si nos acercamos y conocemos el río podemos pasar algunos momentos inolvidables, ya no solo por la pesca del ansiado pez verde, sino también por el entorno, cambiante y lleno de vida. Veamos cuáles son algunas claves para que esto sea posible.

Algunas claves para pescar el black bass en ríos
El black-bass se comporta como un black bass tanto en un lago como en un río. Está en sus genes, y es el entorno el que le va a hacer tomar unas decisiones u otras. Esto, que parece una obviedad, quiere hacer entender que en lo que primero tenemos que concentrarnos a la hora de afrontar la pesca fluvial del bass es en comprender el entorno, conocer el río. Cuando se conocen los elementos diferenciadores de un tramo concreto de un río en particular, la pesca del bass pasa a ser tan (o tan poco) predecible como lo es en las aguas calmadas de un embalse.

Por ejemplo, uno de los elementos más importantes son las curvas que forma el río. A medida que fluye un río, la corriente corta las orillas profundas, creando las curvas externas. Al contrario, en las curvas interiores deposita grava, arena y escombros. Las curvas exteriores consisten principalmente en aguas profundas, árboles caídos, sistemas de raíces y rocas grandes. Las curvas interiores suelen contener bancos de arena, gravilla más pequeña y llanuras de aguas poco profundas y constituyen excelentes lugares para situar el señuelo y emboscar al bass.


Otros elementos a estudiar son los objetos que proporcionan una reducción sustancial en el flujo de agua, como puentes, grandes árboles y rocas. Después de un estrechamiento en anchura, llega un aceleramiento del flujo. En este respecto, hay que recordar que los tramos de movimiento rápido son lugares más difíciles para habitar para un black bass.

La mayoría de las veces, un río será más ancho con aguas poco profundas justo antes de una piscina más profunda. A medida que fluye en una zona de mayor profundidad, generalmente se comprimirá o se hará más pequeño. El bass suele cazar justo en la parte delantera de estas pozas. Si el agua es bastante clara, verás el fondo justo en la parte anterior a caer en el agujero. Otra indicación de una caída es una pequeña línea de pequeñas ondulaciones en la superficie. Cualquier lugar donde haya caídas de algún tipo son lugares ideales para buscar al bass. En el extremo inferior de una poza, donde el río comienza a ensancharse, hay otra área donde los basses se alimentarán.

Los ríos de movimiento medio o lento son los mejores. La clave en este sentido es encontrar "piscinas" o zonas de mayor profundidad (varios metros de profundidad y decenas de metros de longitud). Muchos de los basses ribereños habitan y permanecen en estos espacios o en sus proximidades. La excepción a esta regla ocurre en primavera, cuando viajarán y se acercarán a arroyos que alimentan al río para desovar.


Otro punto muy interesante son los remansos que contienen árboles. En ellos, el agua se suela teñir del color del té debido a los taninos que se desprenden de la madera. A medida que el ácido tánico se filtra fuera de la corteza y las raíces de los árboles, se asentará en el fondo. En estas áreas, la mayoría de los basses se ubicarán alrededor de troncos cerca de la superficie, por encima de la capa más teñida.

Una de las cosas más importantes que se debe recordar acerca de la corriente, ya sea en un río o en un arroyo, es que los basses siempre se mantendrán en el lado inferior de los remansos. Con esto en mente, la mayoría de las veces los basses estarán en sentido ascendente, o a veces a los lados. Por ello es muy importante recorrer el río hacia arriba y lanzar el señuelo corriente arriba. Si la corriente es fuerte, nos podemos situar en un ángulo de 45 grados desde donde pescamos. Lo que esto hace es dar más control sobre el cebo. Si te colocas directamente detrás de un banco de arena, la corriente lleva tu cebo hacia ti demasiado rápido y no puedes sentir el cebo.


Qué señuelos usar
Si cuando nos acercamos a un embalse a pescar hay que ser observador, fijarse en los elementos de la orilla, la temperatura, etc., en un río esta necesidad es aún mayor. Si nos sentamos en una piedra y nos mantenemos quietos, seguro que somos testigos de la gran actividad que hay en los ríos. No solo veremos alevines acercarse a la orilla, sino también la forma, tamaño y colores de los insectos de la zona, cangrejos, ranas, pequeños mamíferos y aves cazando alguno de los anteriores... Toda esa información es importante para seleccionar nuestros señuelos. Además, a veces el bass estará atento a las presas que huyen de un ave depredador, así que estas pueden señalar "puntos calientes".


A la hora de escoger el señuelo también hay que tener en cuenta que en el río habitan una mayoría de presas de pequeño tamaño. No solo alevines, sino también pequeños crustáceos, gusanos, pequeñas culebras, etc.

Otro factor importante es la corriente. La acción de los señuelos de vinilo en un río con una corriente media no se parece a la del mismo señuelo en aguas calmadas. En este caso hay que aprovechar la corriente para hacer moverse al señuelo convenientemente.


Reflexiones finales
En el río hay que cambiar la mentalidad respecto a muchas cuestiones que se dan por sentadas por el pescador de embalses. Lo principal es ser creativo y de mente abierta. Probar con diferentes cebos hasta que se encuentre algo que funcione, dejándonos inspirar por los signos que nos envía la naturaleza que nos rodea. También hay que probar con diferentes montajes, adaptándolos a cada tramo.


El río es un ser vivo y cambiante. Cambia la cantidad de agua de un día para otro, cambian los elementos que arrastra y sirven de refugio y puesto de caza al bass, cambia la fauna (y presas del bass) según el momento del año. Conocerlo nos llevará tiempo, y los resultados no vendrán de un día para otro: ¡paciencia!

Los ríos son excelentes lugares para pescar y disfrutar. Y sin duda, comprender los ríos también puede ayudar a que su pesca sea más productiva en los lagos y embalses.



Embalse de Irueña (Salamanca)


"El oasis del Alto Águeda"

El Águeda nace en la vertiente salmantina de la Sierra de Gata, a la que, según cuentan algunas tradiciones, da su nombre. Es un río de aguas cristalinas que transforma la humedad de un extenso espacio natural con una gran biodiversidad de fauna y vegetación en un refugio para bonitas truchas comunes y diversos tipos de ciprínidos que lo recorren libremente hasta toparse, a unos 30 km. de su origen, con la extensa lámina de agua que recoge la presa de Irueña.

Presa de Irueña
Presa de Irueña

El embalse toma su nombre del castro vetón que se eleva en una de las colinas que lo circundan, prueba de la actividad humana desde milenios en estas tierras. A buen seguro, los antepasados de las pintonas del Águeda eran uno de los recursos preferidos de sus habitantes.
Verraco vetón en el Castro de Irueña
Verraco vetón en el Castro de Irueña

La presa se construyó a finales del siglo pasado y no fue hasta el 2014 cuando se finalizó su llenado. Es, por ello, un embalse joven, en el que las poblaciones no son aún estables ni están distribuidas de una manera homogénea. A pesar de ello, la calidad de las aguas han permitido una buena evolución de las diversas especies. Especies alóctonas comparten espacio con autóctonas. De momento, hay lugar para todos. Eso sí, unas se encuentran más cómodas que otras en este nuevo espacio artificial.

Así, si perseguimos las preciadas truchas, haremos bien de buscarlas en la cabecera del embalse o, mejor, en las pesqueras del propio curso del río (en el que habremos de respetar una normativa diferente respecto al embalse).

Por su parte, los barbos sí han colonizado buena parte de sus rincones y se pueden encontrar fácilmente en los recodos y zonas someras cercanas a las orillas. Para ambos, la pesca a mosca es una muy buena opción. Los arbustos y árboles semi-sumergidos que encontraremos en las distintas terrazas que se forman en las verticales orillas sirven para refugio de los ciprínidos y pondrán a prueba nuestra presteza con estos u otros pequeños señuelos. Unas gafas polarizadas son aquí imprescindibles para ver más allá de los reflejos y adivinar las sombras, tanto de peces como de obstáculos.

Árboles semi-sumergidos en las orillas
Árboles semi-sumergidos en las orillas

Los nuevos protagonistas de estas aguas son sin duda especies deportivas como black bass o lucio. Su presencia y creciente expansión atraen a otro tipo de pescadores que pueden encontrar en estas aguas a su especie preferida.

Los lucios los encontraremos en general a bastante profundidad. En Irueña las aguas ganan muchos metros a poca distancia desde la orilla y se forman grandes escalones. Sobre los mismos encontraremos grandes rocas a modo de obstáculos. Con esta orografía, resultará habitual encontrar al esócido oculto tras estos refugios naturales emboscado para lanzarse sobre cualquier presa que pase por delante.

Una estrategia apropiada es usar señuelos bien plomados y rastrear las prolongaciones bajo las aguas de las terrazas y zonas con grandes rocas. Empezar sondeando a gran profundidad e ir reduciendola hasta encontrar la altura a la que se encuentran. Solo la amplitud del embalse es un hándicap para localizarlos, pero empezar por la zona de la presa es una buena opción.

Las orillas son muy verticales en algunos puntos
Las orillas son muy verticales en algunos puntos

El black bass es el otro invitado de lujo de Irueña. Su expansión es imparable y se puede encontrar en muchas zonas, pero en especial en todas aquellas en las que encontremos vegatación semi-sumergida. Aún de tamaños discretos comparados con otros embalses de menores latitudes, el bass de Irueña, de librea espectacular, ataca y lucha con agresividad de manera que hasta sacarlo a superficie es difícil de adivinar su peso.
Un pequeño pero bonito black bass de Irueña
Un pequeño pero bonito black bass de Irueña

Los amplios cambios de temperatura de esta zona, con gran diferencia térmica invierno-verano y día-noche, hacen que los basses no se dejen ver tanto por superficie como en otros lugares, pero ahí estan, solo unos metros bajo la lámina de agua y casi siempre cerca de los mencionados árboles que salpimentan diferentes zonas. Por la verticalidad de las orillas, la pesca se tiene que realizar en muchos casos desde gran altura, obligándonos a plomar convenientemente los vinilos. Los cangrejos son señuelos que funcionan muy bien para ello. En cuanto localicemos una zona poblada por basses, las picadas a profundidad están aseguradas.

La zona de la presa y los pilares del puente de la carretera a Cáceres son dos zonas donde los podemos encontrar. Eso sí, debido a la trasparencia de las aguas y a la quietud del lugar debemos ser muy sigilosos; si el bass nota nuestra presencia lo único que veremos será un pez curioso asomarse a la superficie mientras ve pasar con indiferencia nuestro señuelo.

Restos de antiguas lindes
Restos de antiguas lindes

En definitiva, Irueña es un embalse de espectaculares aguas cuyo atractivo para el pescador deportivo es ya una realidad y en el que auguramos un futuro magnífico para diferentes especies muy apreciadas. Si lo unimos a la belleza natural de la cercana Sierra de Gata (ver sección "Información útil"), Irueña puede ser un complemento ideal para unas vacaciones veraniegas por la zona o bien considerarlo como un interesante destino al que dedicar un intenso fin de semana de pesca en primavera u otoño.

Tipo: Agua dulce - Embalse

Población: El Bodón y El Sahugo (Salamanca)

Link a google maps: http://goo.gl/maps/PJfrI


Especies Pescables:
      •    Lucio
      •    Black bass
      •    Trucha común
      •    Barbo
      •    Boga del Duero

Técnicas y cebos principales:
      •    Barbos a mosca
      •    Black bass y lucios a vinilo

Información útil:
El embalse se sitúa al suroeste de la provincia de Salamanca y consta buenos accesos. Junto a la impresionante presa hay un buen parking y una bajada. También podremos acceder desde una carretera sin salida que hay a un lado del puente de la carretera a Cáceres.

Un lugar inmejorable para pasar unos días de turismo y pesca por la zona es el pueblo de Navasfrías. Junto a la frontera con Extremadura, Portugal, en la vertiente salmantina de la Sierra de Gata y con un microclima privilegiado, es la base perfecta no solo para excursiones de pesca a Irueña, presa del Águeda o incursiones en el mismo río que atraviesa el pueblo, sino también para senderismo por sus bosques de robles y castaños, para recogida de setas o para visitar los numerosos atractivos patrimoniales y naturales de la región.
El río Águeda tras abandonar Navasfrías

En nuestra visita nos alojamos en El Lujano, una espectacular casa rural perfectamente situada y cuidada con mimo por Luis y Elena, que se desvivieron por que nuestra estancia fuera perfecta y nos asesoraron sobre excursiones y actividades por la zona. Además de ser ideal para familias y cuadrillas de amigos, pescadores y cazadores son muy bienvenidos.
Más información en: casaellujano.com
La casa rural El Lujano, en Navasfrías, base para conocer la región

Estudio: A señuelo grande... ¿pez grande?

¿Se cumple en la realidad el dicho de "A señuelo grande, pez grande"? En este artículo recuperamos un estudio de hace unos años que trataba de evaluar esta premisa en Black Bass (Micropterus salmoides). Se planteaban si era efectivo implantar normativas que restringieran el tamaño mínimo de los señuelos para evitar la pesca de peces pequeños pero, más allá de esto, el resultado es muy interesante para el pescador deportivo que busque optimizar el número de capturas en función del tamaño medio de la especie que persigue en su lugar de pesca.

El estudio
Es de sobra conocido (y así ha sido demostrado en varios estudios previos) que el tamaño de las presas es proporcional a la longitud y tamaño de boca de los predadores. Esto sugiere que es posible que, a través del tamaño del señuelo que utilizamos al pescar, podemos condicionar el tamaño de nuestras capturas. Para comprobar si existe realmente esta influencia y cómo de importante es, se planteó el siguiente estudio.

Se escogió un embalse de unas 4 hectáreas de Texas, con una profundidad media de 1,7 metros y un 73% de cobertura vegetal, con presencia de Black Blass ("largemouth bass") como depredador principal y Pez Sol (Lepomis macrochirus) y libélulas como presas predilectas, y poca presión de pesca.

Se utilizó un único modelo de señuelo: el Rapala original flotante color gris en 4 tamaños diferentes: 70, 89, 133, y 178 mm. Además, para asegurar la independencia del factor "color", en el tamaño de 89 mm usaron 4 patrones de color diferentes: "blue shiner", "brown trout", "fathead minnow" y "firetiger". Los modelos de los dos tamaños más pequeños constaban de 2 anzuelos triples, mientras que los dos más grandes tenían tres anzuelos triples.

Los 5 colores utilizados en el estudio. De izquierda a derecha y de arriba a abajo: "blue shiner", "firetiger", "fathead minnow", "brown trout" y "silver"

Para la pesca varios pescadores fueron intercambiando el señuelo utilizado en pequeños periodos de tiempo durante varios días, de forma que todos fueron utilizados en todos los momentos y circunstancias, empleando un esfuerzo similar. Hicieron dos experimentos: una primera rotación de tamaños y una segunda de colores (para el señuelo de un tamaño fijo: 89 mm).

Anotaron los resultados de la pesca: número de capturas y medidas de los peces para cada uno de los modelos de señuelo. Esta información fue utilizada para obtener un modelo matemático con el fin de determinar el patrón detrás de los números y comprender el comportamiento de los peces frente las variaciones en el tamaño y color del señuelo.

Resultados
En el experimento de tamaños, capturaron en total 159 black bass, en un rango de longitudes que iba de 152 a 457 mm. Los promedios de longitud de black bass capturados para cada uno de los señuelos fueron:
  • 233 mm. (señuelo de 70 mm.) 
  • 243 mm. (señuelo de 89 mm.) 
  • 240 mm. (señuelo de 133 mm.) 
  • 267 mm. (señuelo de 178 mm.) 

De estos datos se puede concluir que hay una relación directa significativa entre la longitud del señuelo y la del pez capturado (a pesar del resultado obtenido con el señuelo de 133 mm que no concuerda correctamente con la tendencia general).

Notar que las capturas fueron significativamente más abundantes para los 3 modelos más pequeños que para el de mayor tamaño (178 mm.).

Por su parte, en el experimento de colores, capturaron 183 basses para los 4 colores, en un rango de longitudes que iba de 127 a 432 mm., además de otros 52 basses para el señuelo de color gris.

En este caso, no hubo diferencias significativas en el tamaño de los peces capturados con señuelos de colores diferentes, aunque sí que obtuvieron un un número significativamente mayor de capturas con los modelos de colores "blue shiner" y "fathead minnow".

Conclusiones
El resultado del experimento muestra que, efectivamente, hay una relación entre el tamaño del señuelo y del pez capturado. Su análisis muestra que se puede reducir la pesca de "pezqueñines" restringiendo el uso de señuelos de tamaños pequeños.

Por supuesto, para poder extrapolar estos resultados a otros entornos de pesca, este tipo de experimentos debería ser replicado en embalses con poblaciones de bass con diferentes balances de tamaños y en diferentes épocas, entre otros factores, además de otras especies, otros modelos de señuelos... La pesca ofrece tantas variaciones y posibilidades que es complicada de modelar matemáticamente, y esa es una de sus grandes atractivos, las expectativas que nos creamos ante un lance: cualquier cosa puede picar... ¿o no?

Referencia
Gene R. Wilde , Kevin L. Pope & Bart W. Durham (2003) Lure-size Restrictions in Recreational Fisheries, Fisheries, 28:6, 18-26

Cómo escoger el color del spinnerbait para pescar más black bass

El spinnerbait es uno los esos señuelos especiales que mejor representa la complejidad de la pesca del black bass. Para alguien de fuera del mundo de la pesca que ve un anzuelo con una maraña de tiras de goma y una o varias cucharillas, se le hace difícil creer que pueda atraer peces. ¿Qué representa? ¿Qué provoca? Preguntas difíciles de contestar, pero lo que sí sabemos es que funciona.

En la bolsa de cualquier pescador de bass no pueden faltar varios modelos de spinnerbait. Como con cualquier señuelo, escoger el color adecuado para cada ocasión no es tarea fácil, y muchas veces nos dejamos llevar por nuestra subjetiva experiencia para ello. Los expertos aseguran que los spinnerbaits pueden funcionar en cualquier lugar y en cualquier momento del día o la temporada, y que hay vida más allá que los colores blanco y chartreuse.

En este artículo trataremos de dar algo de luz sobre el tema y ayudar a que optimicemos nuestras posibilidades en cada momento.


Color y condiciones del agua
Para poder entender qué hace que un bass reaccione y ataque a un spinnerbait en un momento dado y en otro no, debemos ponernos en la piel, mejor dicho en las escamas del pez. Este, al ver pasar un spinner cerca, o mejor, por encima, obtendrá un estímulo diferente en función de las condiciones de visibilidad y de las condiciones atmosféricas que afectan a la superficie del agua.

En aguas claras y tranquilas, la superficie se ve plateada cuando se mira desde dentro del agua, como un espejo. Los spinnerbaits de color claro se mezclan con la superficie cuando se miran desde abajo en esas condiciones. Los tonos traslúcidos suelen funcionar en esas condiciones, ya que la forma del señuelo se confunde en parte con el fondo de la imagen del bass y a éste le cuesta más distinguir un engaño.

Si además hay mucha luz, a veces las palas de la cucharilla emiten demasiados reflejos. Esto se puede atenuar pintando una de las superficies de la cucharilla con un marcador fluorescente. Cada cierto tiempo habrá que volver a marcarla, ya que irá perdiendo tonalidad a medida que realicemos lances. Este truco también se puede emplear en condiciones de menor intensidad de luz. En este caso, pintar con fluorescente uno de los lados de las palas proporcionará una mayor visibilidad.

Sin embargo las condiciones ideales para pescar con spinnerbaits son cielo nublado y superficie del agua un poco picada por el viento. Por un lado, en estos momentos el bass se activa y busca más activamente alimento, y por otro, las formas del señuelo se confunden aún más, dando como resultado menos rechazos al cebo.

Por su parte, si el agua está muy tomada, suelen funcionar bien colores contrapuestos, como el chartreuse, el rojo o el negro. En estos casos, se recomienda recoger más despacio, de manera que demos al bass más tiempo para localizar la fuente de vibración y los matices de color, en contraposición con un alto ritmo de recogida en aguas claras.

Lo anterior es válido, sobre todo, si se recupera el señuelo por encima de la posición del bass. Si por el contrario pescamos por el fondo, usaremos spinnerbaits de dos colores, buscando el contraste. Según afirman los expertos, el ojo del bass tiene una buena sensibilidad para detectar el contraste azul-verde y rojo-naranja, así que tendremos en cuenta el color del fondo, o de la vegetación, para buscar ese contraste y hacer que nuestro señuelo no pase desapercibido.

Colores y épocas
Además de lo anterior, hay que tener en cuenta otros componentes, como la época del año. En base a ello, podemos tratar de imitar a través del color de nuestro señuelo a las presas que el bass puede esperar encontrar. Hay que tener en cuenta que en ocasiones los basses son muy selectivos, y solo atacan a los señuelos con los mismos colores o destellos de sus presas habituales.

Los colores marrón, verde, una mezcla de ambos, así como tonos rojizos pueden imitar a cangrejos, una de las comidas preferidas del bass en primavera y otoño.

Entrado el invierno, podemos emplear azules y blancos (plateado) para imitar a esos pececillos moribundos de cuya situación se aprovecha el black bass.

Si además en nuestro pesquero hay abundancia de bass pequeño, se puede tratar de imitar con una mezcla de verde y negro, y añadiendo algún matiz rojo y/o blanco.

Otros elementos
Además del color del faldón, debemos fijarnos en la cabeza del spinner. Esta permanece fija respecto al cuerpo, moviéndose de manera lineal, y es el elemento que el bass atacará. Es por ello que un punto de realismo en esta ayudará a no rechazar picadas, sobre todo en aguas claras. Detalles como el realismo de los ojos, incluir hendiduras branquiales y los reflejos rojos pueden ser pequeños ingredientes que desequilibren la balanza a nuestro favor.

Conclusiones
Como en muchos otros aspectos de la vida, el pescador tiende a rodearse de herramientas conocidas, lo que traducido al mundo de los señuelos produce un ciclo vicioso de "uso el color con el que tengo picadas, tengo picadas con el color que uso" del que muchas veces no salimos salvo en momentos puntuales de desesperación.

Colores como el negro o el rojo, poco utilizados, pueden ser tan efectivos, o más que otros, en el momento adecuado. Y esa es, precisamente, una de las cualidades del spinner: la de funcionar cuando otros señuelos no lo hacen. Si además acertamos con el color adecuado, podemos conseguir picadas y revertir el curso de una mala jornada.

¿Están los señuelos de vinilo matando a los black bass?

¿Están los señuelos de vinilo matando a los black bass? Puede sonar sorprendente, pero esta es la cuestión que se han planteado en EEUU y que sugiere un debate interesante.

Se trata de un tema ya antiguo pero recurrente. En el 2013, el estado de Maine consideró dos proyectos de ley: uno de ellos proponía prohibir los cebos de plástico blando (los comúnmente llamados vinilos); el otro pedía exigir anzuelos degradables para la pesca recreativa.


Los vinilos son un tipo de cebo muy popular, si no el más utilizado por su efectividad, versatilidad y bajo precio. No hay que decir que en gran parte de EEUU y en el estado de Maine en particular, la pesca deportiva y su industria tienen un peso enorme, por lo que este anuncio provocó un gran movimiento social e industrial al respecto, que resultó en miles de alegaciones al proyecto.

Tras esta respuesta, la administración pidió al Departamento de Pesca y Vida Silvestre de Maine un informe sobre los "efectos nocivos" de estos materiales de pesca. Así, se realizó una revisión de estudios sobre el contenido de black bass y otros peces deportivos entre 1985 y 2013, y se encontró que el contenido de materiales plásticos provenientes de señuelos o similares en el estómago de los peces iba desde un mínimo de un 0.4% a un máximo de un 5.2% de los peces muestreados.

En consecuencia, la administración decidió que la afección era mínima como para tomar una decisión tan drástica y finalmente no se aprobaron los proyectos legislativos en contra de los señuelos de vinilo. Sin embargo, sí que se decidió iniciar una campaña para mejorar la educación del pescador sobre cebos suaves y el uso y eliminación adecuados de todos los cebos.


Desde entonces, sigue la vigilancia y la presión de algunos sectores sobre este y otros temas relacionados con el impacto medioambiental y, en particular, de los cebos y aparejos de pesca deportiva. Por ejemplo, en algunos países se han prohibido los plomos de un tamaño menor a unas medidas concretas.


¿Qué se puede hacer?
Las cifras de afección, según los estudios, son pequeñas, pero no cabe duda de que esos cientos, miles de señuelos que se pierden temporada tras temporada acaban en algunos casos tragados por el black bass y otros peces. Ante esto, la primera y más importante actuación solo puede caer en el lado de los pescadores. Hay señuelos imposibles de recuperar, pero muchos otros, aquellos destrozados por picadas o bien aquellos que nos encontramos, ya desgastados, que el agua ha arrastrado hasta la orilla, deben ser recogidos y guardados en la mochila para ser reciclados posteriormente. Por cierto, lo mismo se puede aplicar a hilos, plomos, anzuelos, y otros materiales.


Aunque es el pescador el que debe llevar a cabo esta acción, desde las administraciones deberían hacer campañas para informar sobre este impacto y concienciar a los aficionados. Desde luego, estas comunicaciones deberían encuadrarse en campañas más amplias que informen sobre otras muchas cuestiones, como el captura y suelta o cómo manejar correctamente a un pez para evitarle daños.

La responsabilidad cae también del lado de la industria de la pesca recreativa. En este escenario, no son pocas las empresas diseñadores de señuelos que están empleando materiales biodegradables y menos agresivos para su fabricación. Esta puede ser una oportunidad para subirse al tren de los nuevos tiempos y adelantarse a legislaciones restrictivas, apostando por una pesca más ecológica y que respete un poco más a los protagonistas de todo esto, los peces.

Estudio: El black bass no es capaz de distinguir entre algunas de las combinaciones de colores más usadas en los señuelos

El color de los señuelos es una de las variables consideradas clave, desde hace décadas, a la hora de pescar black bass. Ahora, un estudio de la Universidad de Illinois demuestra que los basses no son capaces de distinguir algunas de las combinaciones de colores más populares, poniendo en duda algunos de los argumentos más extendidos a la hora de pescarlos. ¿Hemos estado equivocados todos estos años? ¿Hemos sido engañados o nos hemos auto-convencido sin pruebas reales?

Combinaciones de colores indistinguibles para el bass
Uno de los colores de spinnerbait más vendidos de todos los tiempos es el que combina chartreuse y el blanco. Esta combinación ha sacado miles de peces y ha sido utilizada por campeones mundiales. ¿Quién no tiene un spinner con estos colores? ¿Quién no ha capturado basses con él? Pues si las conclusiones del estudio recientemente publicado en la revista Current Zoology son ciertas, habría dado igual usar spinners completamente blancos, ya que los basses no son capaces de distinguir entre el amarillo chartreuse y el blanco.

Algo parecido ocurre con otras combinaciones, como la popular "negra-azul". No solo en spinnerbaits, si no en todo tipo de señuelos rígidos y blandos podemos encontrar preciosas combinaciones de estos colores. Pues bien, según el mencionado estudio, el azul es indistinguible del negro para el bass, así que dichos señuelos y uno completamente negro o azul tendrían la misma capacidad a la hora de atraer peces.

¿A qué se debe?
Todo es resultado de la biología del black bass. Para evaluar su capacidad de visión, los investigadores midieron la capacidad de los fotoreceptores del bass, construyeron un modelo de detección visual y probaron este modelo en el laboratorio contra la capacidad de los basses de detectar colores y diferencias de color específicos.

El estudio confirmó que los basses tienen una visión de color dicromática, con conos individuales sensibles verdes y conos gemelos sensibles a rojo. Así se concluyó que el rojo y el verde son los colores más fácilmente identificables y distinguidos por el bass, a la vez que hay otras combinaciones de colores, como las mencionadas anteriormente, que no son distinguibles para el centrárquido.

Un resultado interesante señala que el bass tiene una buena capacidad de distinguir el color rojo de otros estímulos acromáticos (por ejemplo respecto a diferentes tonalidades de gris).



Discusión y conclusiones
La gran variedad de señuelos que se ofrecen hoy en día abarca no solo cientos de combinaciones de colores, si no también de formas y texturas. Tal oferta responde a una de las necesidades básicas del pescador: buscar el señuelo que funcione cuando no funcionan los demás, distinguirnos del resto y provocar la respuesta del pez en diferentes condiciones de temperatura, visibilidad, ciclo biológico, etc.

La experiencia particular y las discusiones entre pescadores llevan a elegir unos u otros señuelos, pero, ¿hasta qué punto esa experiencia es representativa de una manera significativa? En la mayoría de los casos no lo es. Para poder sacar conclusiones válidas haría falta probar de manera sistemática todas las opciones en diferentes condiciones de estudio y control. En definitiva, es el método científico el que puede dar respuestas universales.

El volumen del mercado, la importancia de la pesca deportiva a nivel mundial, están haciendo que estos estudios sean cada vez más frecuentes y cercanos a los intereses de los pescadores. Al igual que ocurrirá con otras tecnologías que se están acercando al mundo de la pesca, toda esta información deberá dejar espacio a la improvisación y a las decisiones personales basadas en instinto o experiencia si no queremos que desaparezca parte de la gracia de este deporte. Sin embargo, como consumidores debemos estar informados y poder tomar decisiones en base a hechos demostrados, y así poder maximizar nuestras salidas de pesca. Así, este estudio puede dar pie a probar de una manera más intensiva señuelos de tonalidades rojas o en combinación con grises y sacar nuestras propias conclusiones.

Para leer más sobre este tema
Un artículo publicado sobre una prueba sistemática de pesca con señuelos suaves de diferentes colores:
Cómo influye el color del señuelo en el número de capturas de Micropterus Salmoides (Black Bass)