¿Se cumple en la realidad el dicho de "A señuelo grande, pez grande"? En este artículo recuperamos un estudio de hace unos años que trataba de evaluar esta premisa en Black Bass (Micropterus salmoides). Se planteaban si era efectivo implantar normativas que restringieran el tamaño mínimo de los señuelos para evitar la pesca de peces pequeños pero, más allá de esto, el resultado es muy interesante para el pescador deportivo que busque optimizar el número de capturas en función del tamaño medio de la especie que persigue en su lugar de pesca.
El estudio
Es de sobra conocido (y así ha sido demostrado en varios estudios previos) que el tamaño de las presas es proporcional a la longitud y tamaño de boca de los predadores. Esto sugiere que es posible que, a través del tamaño del señuelo que utilizamos al pescar, podemos condicionar el tamaño de nuestras capturas. Para comprobar si existe realmente esta influencia y cómo de importante es, se planteó el siguiente estudio.
Se escogió un embalse de unas 4 hectáreas de Texas, con una profundidad media de 1,7 metros y un 73% de cobertura vegetal, con presencia de Black Blass ("largemouth bass") como depredador principal y Pez Sol (Lepomis macrochirus) y libélulas como presas predilectas, y poca presión de pesca.
Se utilizó un único modelo de señuelo: el Rapala original flotante color gris en 4 tamaños diferentes: 70, 89, 133, y 178 mm. Además, para asegurar la independencia del factor "color", en el tamaño de 89 mm usaron 4 patrones de color diferentes: "blue shiner", "brown trout", "fathead minnow" y "firetiger". Los modelos de los dos tamaños más pequeños constaban de 2 anzuelos triples, mientras que los dos más grandes tenían tres anzuelos triples.
Para la pesca varios pescadores fueron intercambiando el señuelo utilizado en pequeños periodos de tiempo durante varios días, de forma que todos fueron utilizados en todos los momentos y circunstancias, empleando un esfuerzo similar. Hicieron dos experimentos: una primera rotación de tamaños y una segunda de colores (para el señuelo de un tamaño fijo: 89 mm).
Anotaron los resultados de la pesca: número de capturas y medidas de los peces para cada uno de los modelos de señuelo. Esta información fue utilizada para obtener un modelo matemático con el fin de determinar el patrón detrás de los números y comprender el comportamiento de los peces frente las variaciones en el tamaño y color del señuelo.
Resultados
En el experimento de tamaños, capturaron en total 159 black bass, en un rango de longitudes que iba de 152 a 457 mm. Los promedios de longitud de black bass capturados para cada uno de los señuelos fueron:
De estos datos se puede concluir que hay una relación directa significativa entre la longitud del señuelo y la del pez capturado (a pesar del resultado obtenido con el señuelo de 133 mm que no concuerda correctamente con la tendencia general).
Notar que las capturas fueron significativamente más abundantes para los 3 modelos más pequeños que para el de mayor tamaño (178 mm.).
Por su parte, en el experimento de colores, capturaron 183 basses para los 4 colores, en un rango de longitudes que iba de 127 a 432 mm., además de otros 52 basses para el señuelo de color gris.
En este caso, no hubo diferencias significativas en el tamaño de los peces capturados con señuelos de colores diferentes, aunque sí que obtuvieron un un número significativamente mayor de capturas con los modelos de colores "blue shiner" y "fathead minnow".
Conclusiones
El resultado del experimento muestra que, efectivamente, hay una relación entre el tamaño del señuelo y del pez capturado. Su análisis muestra que se puede reducir la pesca de "pezqueñines" restringiendo el uso de señuelos de tamaños pequeños.
Por supuesto, para poder extrapolar estos resultados a otros entornos de pesca, este tipo de experimentos debería ser replicado en embalses con poblaciones de bass con diferentes balances de tamaños y en diferentes épocas, entre otros factores, además de otras especies, otros modelos de señuelos... La pesca ofrece tantas variaciones y posibilidades que es complicada de modelar matemáticamente, y esa es una de sus grandes atractivos, las expectativas que nos creamos ante un lance: cualquier cosa puede picar... ¿o no?
Referencia
Gene R. Wilde , Kevin L. Pope & Bart W. Durham (2003) Lure-size Restrictions in Recreational Fisheries, Fisheries, 28:6, 18-26
El estudio
Es de sobra conocido (y así ha sido demostrado en varios estudios previos) que el tamaño de las presas es proporcional a la longitud y tamaño de boca de los predadores. Esto sugiere que es posible que, a través del tamaño del señuelo que utilizamos al pescar, podemos condicionar el tamaño de nuestras capturas. Para comprobar si existe realmente esta influencia y cómo de importante es, se planteó el siguiente estudio.
Se escogió un embalse de unas 4 hectáreas de Texas, con una profundidad media de 1,7 metros y un 73% de cobertura vegetal, con presencia de Black Blass ("largemouth bass") como depredador principal y Pez Sol (Lepomis macrochirus) y libélulas como presas predilectas, y poca presión de pesca.
Se utilizó un único modelo de señuelo: el Rapala original flotante color gris en 4 tamaños diferentes: 70, 89, 133, y 178 mm. Además, para asegurar la independencia del factor "color", en el tamaño de 89 mm usaron 4 patrones de color diferentes: "blue shiner", "brown trout", "fathead minnow" y "firetiger". Los modelos de los dos tamaños más pequeños constaban de 2 anzuelos triples, mientras que los dos más grandes tenían tres anzuelos triples.
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| Los 5 colores utilizados en el estudio. De izquierda a derecha y de arriba a abajo: "blue shiner", "firetiger", "fathead minnow", "brown trout" y "silver" |
Para la pesca varios pescadores fueron intercambiando el señuelo utilizado en pequeños periodos de tiempo durante varios días, de forma que todos fueron utilizados en todos los momentos y circunstancias, empleando un esfuerzo similar. Hicieron dos experimentos: una primera rotación de tamaños y una segunda de colores (para el señuelo de un tamaño fijo: 89 mm).
Anotaron los resultados de la pesca: número de capturas y medidas de los peces para cada uno de los modelos de señuelo. Esta información fue utilizada para obtener un modelo matemático con el fin de determinar el patrón detrás de los números y comprender el comportamiento de los peces frente las variaciones en el tamaño y color del señuelo.
Resultados
En el experimento de tamaños, capturaron en total 159 black bass, en un rango de longitudes que iba de 152 a 457 mm. Los promedios de longitud de black bass capturados para cada uno de los señuelos fueron:
- 233 mm. (señuelo de 70 mm.)
- 243 mm. (señuelo de 89 mm.)
- 240 mm. (señuelo de 133 mm.)
- 267 mm. (señuelo de 178 mm.)
De estos datos se puede concluir que hay una relación directa significativa entre la longitud del señuelo y la del pez capturado (a pesar del resultado obtenido con el señuelo de 133 mm que no concuerda correctamente con la tendencia general).
Notar que las capturas fueron significativamente más abundantes para los 3 modelos más pequeños que para el de mayor tamaño (178 mm.).
Por su parte, en el experimento de colores, capturaron 183 basses para los 4 colores, en un rango de longitudes que iba de 127 a 432 mm., además de otros 52 basses para el señuelo de color gris.
En este caso, no hubo diferencias significativas en el tamaño de los peces capturados con señuelos de colores diferentes, aunque sí que obtuvieron un un número significativamente mayor de capturas con los modelos de colores "blue shiner" y "fathead minnow".
Conclusiones
El resultado del experimento muestra que, efectivamente, hay una relación entre el tamaño del señuelo y del pez capturado. Su análisis muestra que se puede reducir la pesca de "pezqueñines" restringiendo el uso de señuelos de tamaños pequeños.
Por supuesto, para poder extrapolar estos resultados a otros entornos de pesca, este tipo de experimentos debería ser replicado en embalses con poblaciones de bass con diferentes balances de tamaños y en diferentes épocas, entre otros factores, además de otras especies, otros modelos de señuelos... La pesca ofrece tantas variaciones y posibilidades que es complicada de modelar matemáticamente, y esa es una de sus grandes atractivos, las expectativas que nos creamos ante un lance: cualquier cosa puede picar... ¿o no?
Referencia
Gene R. Wilde , Kevin L. Pope & Bart W. Durham (2003) Lure-size Restrictions in Recreational Fisheries, Fisheries, 28:6, 18-26


























